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Con una inversión de 28 millones de dólares se erige el templo del Ecuador

Hace 150 años se los condenaba como secta. Hoy, los mormones son una Iglesia que crece vertiginosamente en el mundo. En Ecuador cuentan con 150 capillas, 150 mil fieles y un primer templo sinónimo de su poderío económico
Por María Fernanda Egas
Sonia es psicóloga, profesora, esposa y madre de familia. Hace ocho meses se convirtió a la religión mormona luego de que recibiera la señal que había pedido y, desde entonces, manifiesta que su vida ha cambiado totalmente pues "sin ser fanática, he sentido que el Espíritu Santo ha obrado en mí". A partir de que recibió la visita de los mormones ha aprendido cómo guiar a su familia y a llevar una vida con ecuanimidad. Lo que más la motivó a cambiarse de religión fue que "jamás vi un acto de hipocresía ni una falsa constricción en ellos. Además, predican con el ejemplo", afirma Sonia. Hoy, ella sigue estudiando su nueva fe de la mano de sus guías espirituales y pronto su esposo también será parte de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

No es un secreto que esta congregación se encuentra en una campaña de expansión internacional sin precedentes, y Ecuador no está fuera de sus planes. Si bien en la ciudad de Lago Salado, Utah, Estados Unidos, habita la más grande población mormona del mundo -casi cinco millones- su religión se ha propagado hasta Rusia y hoy superan los 10 millones de fieles. Con motivo de sus grandes proyectos de crecimiento, el presidente mundial de la Iglesia, su profeta, Gordon B. Hinckley está empeñado en construir 350 nuevas capillas y agregar a los 50 templos existentes, 15 más, de los cuales uno se está construyendo en Guayaquil.

Aunque la Iglesia Católica posea 45 veces más miembros que ellos, esta situación cambiará en un futuro no tan lejano: si su ritmo actual de crecimiento continúa -4.7 por ciento anual en los Estados Unidos y 2.3 en el exterior- los pronósticos indican que en 83 años habrán 260 millones de mormones en el planeta Tierra.

Por el momento, el avance de ellos en Ecuador ha sido significativo. Lo que en 1965 se inició con 50 personas, 33 años después y con 400 misioneros caminando el país, ha llegado a conquistar 150 mil almas. De las 50 capillas que hace 10 años había en el país hoy se han multiplicado por tres, existiendo un promedio de una capilla por cada mil miembros. A fin de siglo, la devoción de sus fieles ha tornado inminente la necesidad de contar con un templo propio en el cual realizar actos especiales de consagración, que hasta ahora solo podían efectuar en los templos más cercanos como los de Perú, Chile y Brasil.

En 1993, Gordon B. Hinckley visitó un terreno que los miembros de la Iglesia en Ecuador habían adquirido 10 años atrás para la edificación del primer templo mormón en el país. Mas al poner sus pies sobre aquella tierra, el profeta exclamó: "Éste no es el lugar". Entonces se dieron a la tarea de buscar el espacio necesario y lo consiguieron con mucha dificultad en la ciudadela Urdenor.

A un costo de 28 millones de dólares, la maquinaria no descansa ni en las noches para hacer posible la inauguración de la mayor construcción mormona en el Ecuador, que recibirá a sus fieles en mayo del próximo año. Su financiamiento se ha realizado en un 75 por ciento con el fondo universal de diezmos y un 25 por ciento con el aporte de los miembros ecuatorianos. Horacio Araya, miembro del cuarto quórum de la Iglesia, expresa que parte importante de las aportaciones provienen de gente muy pobre en todo el mundo, cuyo sacrificio es admirable y que este templo no es "un regalo de los gringos", como mucha gente asume.

Ahí se celebrarán actos sacramentales como el bautismo, la imposición de manos -equivalente a la confirmación en el catolicismo- la ordenación del sacerdocio y el matrimonio por la eternidad. Es muy parecido al existente en Bogotá pero con 20 mil metros cuadrados de áreas verdes y plantas exóticas que pronto circundarán la edificación. En proyecto está la construcción de uno similar en Quito, cerca del Hospital Metropolitano.

Los arquitectos que se han encargado de esta obra por primera vez vista en el país son el boliviano Ricardo Mendieta y el chileno Juan Rivera, quienes diseñaron un templo con cuatro salas de ordenanzas simultáneas para 60 personas cada una y una magnífica pila bautismal. Los miembros foráneos tendrán el hospedaje garantizado en el edificio que se ha construido junto al templo y que tiene capacidad para 120 personas.

Si bien es cierto que a los rituales mormones no tienen acceso extraños a la Iglesia, sus relacionistas públicos aseguran que el templo abrirá sus puertas a la ciudadanía para que conozca y admire esta magna edificación, considerada por ellos como una señal de que la nación tiene un porvenir promisorio.

Siguiendo la consigna del Libro de Mormón, "y no había pobres entre ellos", los fieles han generado una gran maquinaria financiera impulsada por la fuerza de su fe y por la convicción de que el éxito económico redunda en el poder.

Dentro de su propia ley financiera está la ley del diezmo y la "ofrenda de ayuno" -abstención de alimentos durante todo un día al mes-. Ésto, sumado a las colaboraciones para las misiones son las fuentes de las que se genera su riqueza. La Iglesia conoce el destino de cada centavo entregado y todos saben que será invertido en la construcción y mantenimiento de lugares de reunión, gastos administrativos, obras sociales de caridad y manutención de los 50 mil misioneros que viajan por el mundo en busca de más adeptos.

Sus capillas pueden considerarse lujosas, con acabados de primera y aire acondicionado, y todos están conformes con que así sea. La revista Time estimó hace un año que sus casas de reunión y templos, solo en los Estados Unidos, están valorados en 12 billones de dólares. En esos inmuebles en el exterior, cinco billones de dólares, la misma cantidad en ranchos y haciendas, y un billón en escuelas. Además, sus movimientos en inversiones alcanzarían los seis billones de dólares. En total, se trataría de un imperio de 30 billones de dólares.

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Sin duda alguna, el mayor patrimonio de los mormones es la inmensa biblioteca genealógica que mantienen en el mundo entero. Cada sede de los más de 161 países en que están presentes, tiene la obligación de recolectar en ficheros microfilmados toda la información genealógica posible de los habitantes de la región, y los ecuatorianos no estamos fuera de la lista. Así, podemos conocer sobre nuestros antepasados solicitándoles la información por correo o a través de la Internet.

Según María Albán Estrada, se trata de la mayor biblioteca genealógica del mundo, en la cual se han microfilmado "registros de nacimientos, matrimonios y defunciones, así como otras estadísticas". Esta información habría sido lograda gracias a un intercambio con la Iglesia Católica y luego enviada a la gran biblioteca en los Estados Unidos.

Aunque se ha mencionado que uno de los beneficios de haber microfilmado toda esta información sería el poder preservarla de alguna catástrofe mundial, la verdadera razón por la que se la recopila es, como dice Ramiro Núñez, relacionista público, porque cuando se es miembro de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días, "quisiera que toda mi familia esté conmigo en el más allá, para la segunda venida de Cristo". Blackie Araya también cree que "sería una crueldad amar tanto en este mundo para nunca más estar junto a nuestros seres queridos". Motivados por ello realizan el bautismo por la eternidad de todos sus familiares que habitan en el Reino de Dios y, a pesar de que éstos hayan sido bautizados terrenalmente en otra religión, depende de ellos aceptar formar parte de esta Iglesia junto a su familia terrenal.

Poseen una inmensa biblioteca genealógica a la que se puede acceder desde Internet